Título original: Final Destination: Bloodlines. Año: 2025. País: Estados Unidos. Género: Terror. Directores: Zach Lipovsky y Adam B. Stein. Guionistas: Lori Evans Taylor, Guy Busick y Jon Watts. Intérpretes: Kaitlyn Santa Juana, Teo Briones, Richard Harmon, Owen Joyner, Brec Bassinger, Rya Kihlstedt, Anna Lore, Tony Todd.
Destino
final
juega con cierta ventaja con respecto a otras cintas de terror
juvenil con las inició andadura. Y es que, a diferencia de Scream
y compañía, Destino final
no arrastra una continuidad que, en cierto modo, la coarte, porque
más allá de su primera secuela, o de algunos guiños, cada entrega
nos ha presentado un nuevo grupo de protagonistas con, eso sí, un
mismo objetivo: burlar a la muerte (sí, vale, suena encorsetado,
pero es el sentido de la saga, ¿no?). Además, ¿cuántas sagas de
terror pueden presumir de que su sexta entrega sea la mejor? Ninguna,
¿verdad?
Además,
por mucho que su leitmotiv
suene encorsertado (y contradiga un poco lo que decía un poco más
arriba de que no estábamos ante unas películas coartadas por la
continuidad), esta cinta, o más bien su guión, tiene a bien ampliar
el lore.
Y ello se agradece. Como también se agradece la colección de
muertes excesiva y elaboradas (por salirse de la norma o de lo ya
visto en entregas anteriores) y que tan importantes son para que un
trabajo de estas características funciones. Quizá el poco carisma
de su reparto pueda jugar ligeramente en su contra, siendo el trabajo
de estos correctos. Parece raro decir esto, pero Destino final: Lazos
de sangre es una bocada de aire fresco dentro de la saga y una cinta
de terror de lo más disfrutable. Una agradable sorpresa.
Lo mejor: Es
la mejor entrega de la saga y tiene varias muertes memorables.
Lo peor: Siento
que le cuesta un poco arrancar y que el apartado interpretativo no
pasa de aceptable.
Puntuación: 6,5/10.

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