miércoles, 15 de abril de 2026

Lo que el viento se llevó

Título original: Gone With the Wind. Año: 1939. País: Estados Unidos. Género: Drama, Romance. Directores: Victor Fleming, George Cukor y Sam Wood. Guionistas: Sidney Howard, Oliver H.P. Garrett, Ben Hecht, Jo Swerling y Hogn Van Druten (adaptando la novela de Margaret Mitchell). Intérpretes: Vivien Leigh, Clark Gable, Olivia de Havilland, Leslie Howard, Hattie McDaniel, Thomas Mitchell, Ona Munson, Ann Rutherford, Barbara O’Neil, Butterfly McQueen.

 
"Aunque tenga que estafar, que ser ladrona o asesinar, a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre", afirma Scarlett O'Hara (Vivien Leigh), la protagonista de este clásico en un determinado momento de la película. Scarlett es una belleza sureña de clase alta, acostumbrada a ser el centro de atención y provocando serlo con su imprevisible temperamento y fuerte carácter. Sus desventuras amorosas, incluidos (especialmente) sus encontronazos con el mujeriego y cínico Rhett Butler (Clark Gable), son el eje central de la historia. Todo ello enmarcado durante la guerra que enfrentó a norte y sur, cuando los primeros querían que se aboliera la esclavitud, fuertemente arraigada en el sur.
 

Lo que el viento se llevó es una superproducción a nivel técnico en la que todo es destacable, el excelente vestuario, los magníficos decorados, su imperecedera banda sonora y su bellísima fotografía (véase la famosa escena del beso con ese fuego intenso tras la pareja o aquella otra en la que vemos la silueta de la protagonista mientras suelta una lapidaria frase, la indicada al inicio). 

Afortunadamente sus cualidades no son sólo técnicas, la película cuenta con un excelente guión, centrado en una historia de amor arrebatadora y con unos personajes perfectamente definidos, capaces de mostrar un amplísimo espectro de emociones, cautivando con ello al espectador. Además, para darles vida hay detrás un gran plantel de intérpretes, con Clark Gable (consiguiendo ser más creíble como el atípico galán de la función) y Vivien Leigh a la cabeza. Ella puede presumir de haber interpretado a uno de los personajes más fascinantes, tanto de la literatura como de la cinematografía, bordándolo a pesar de lo complejo de su personalidad, la cual abarca todos los estados de ánimo imaginables a lo largo del metraje. Metraje que, por otra parte, acaba resultando agotador (estamos hablando de casi cuatro horas de duración) por muy intensa y atrayente que sea la historia que se cuenta, que de hecho lo es.

 
Lo mejor: Son tantas las escenas memorables de la película que sería tarea imposible enumerarlas todas, desde la archiconocida lucha de Scarlett con el corsé hasta la primera aparición de Butler, pasando por el impresionante incendio que asola Atlanta.
 
Lo peor: Una duración necesaria pero imposible.
 
Puntuación: 8/10.

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