Mostrando entradas con la etiqueta John Heard. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Heard. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de mayo de 2018

Dos rubias de pelo en pecho

Título original: White Chicks. Año: 2004. País: Estados Unidos. Género: Comedia. Director: Keenen Ivory Wayans. Guionistas: Keenan Ivory Wayans, Shawn Wayans, Marlon Wayans, Andrew McElfresh, Michael Anthony Snowden y Xavier Cook. Intérpretes: Shawn Wayans, Marlon Wayans, Jaime King, Terry Crews, John Heard, Maitland Ward, Anne Dudek, Frankie Faison, Lochlyn Munro, Busy Philipps, Jennifer Carpenter, Brittany Daniel, Jessica Cauffiel, Rochelle Aytes.

Los hermanos Wayans (los mismos que dirigieron y escribieron las dos primeras entregas de Scary Movie) reinciden en la comedia con Dos rubias de pelo en pecho (alucinante traducción: el título original es White Chicks), película en la que dos de ellos (Shawn y Marlon) interpretan a unos agentes del FBI que, para no perder su empleo, se hacen pasar por una especie de clones (bueno, más o menos) de las insufribles hermanas Hilton (las Kardashian de su época, pero menos “emprendedoras” y mucho más inaguantables) al mismo tiempo que investigan un último caso.


sábado, 22 de julio de 2017

El informe pelícano

Título original: The Pelican Brief. Año: 1993. País: Estados Unidos. Género: Intriga. Director: Alan J. Pakula. Guionista: Alan J. Pakula (adaptando una novela de John Grisham).  Intérpretes: Julia Roberts, Denzel Washington, Sam Shepard, John Heard, Tony Goldwyn, John Lithgow, James B. Sikking, Stanley Tucci, Jake Weber, Robert Culp, Cynthia Nixon.

El informe pelícano es una entretenida intriga que se beneficia de la presencia de dos actores tan solventes como carismáticos: Julia Roberts (Pretty Woman), de regreso al trabajo tras un breve paréntesis interrumpido únicamente por su participación, en forma de cameo y acompañada de Bruce Willis, en El juego de Hollywood (The Player), la ácida comedia de Robert Altman, y Denzel Washington (Training Day). Amigos (me refiero a, claro, Roberts y Washington) en la vida real y cuyas dotes y buen hacer conjunto traspasan la pantalla (y los espectadores salimos beneficiados). ¡Y eso que durante la primera hora de película no comparten escena alguna!