Se podría decir que Red, el anterior trabajo de Swift, era
un disco de transición. De transición entre su carrera como exitosa cantante de
country/folk y la nueva Swift, más popera y desenfadada. También era el disco
que contenía dos de mis canciones favoritas de la joven cantante y compositora:
We Are Never Ever Getting Back Together
y I Knew You Were Trouble. Dos
melocotonazos (sobre todo el primero) como la copa de un pino.
