Título original: Dragonball: Evolution. Año:
2008. País: Estados Unidos. Género: Acción, Fantasía, Ciencia-Ficción. Director: James Wong. Guionista: Ben Ramsey (adaptando el
manga de Akira Toriyama; bueno, o eso dicen). Intérpretes: Justin Chatwin, Emmy Rossum, James
Marsters, Chow Yun-Fat, Jamie Chung, Joon Park, Eriko Tamura, Ernie Hudson,
Richard Blake, Luis Arrieta, Julian Sedgwick.
Es cierto que
adaptar Dragon Ball, el manga creado por Akira Toriyama (auténtica
obra de culto y éxito cuyo legado no ha cesado y llega hasta nuestros días; comenzó
a publicarse en 1984, cerrándose su primera andadura en el ya algo lejano 1995,
y fue tal su grado de popularidad a nivel mundial que conoció una adaptación
televisiva en forma de anime, varios OVA, es decir, películas de animación dedicadas
a narrar distintas historias ajenas a la obra original pero protagonizadas por
sus principales personajes, y una cantidad ingente de merchandising, incluidos varios videojuegos revolucionarios, como
el recientemente estrenado, y muy recomendable, Dragon Ball FighterZ; es más, Dragon
Ball sigue en el candelero gracias a su más reciente continuación: Dragon Ball Super, disfrutable a través
de una serie que acumula ya más de 100 capítulos y que cuenta con su pertinente
versión manga, guionizada por el propio Toriyama), se presenta como una misión prácticamente
imposible; son tantas las historias y personajes que pueblan la obra original que
haría falta más de una trilogía (¡varias trilogías más bien!) para dar algo de
sentido y entidad a la compleja historia que se quiere adaptar. Así (como una
misión imposible) debieron concebir este proyecto James Wong (director) y Ben
Ramsey (guionista), quienes han reducido tanto la trama que ésta apenas guarda
similitud con el manga (el nombre de los personajes y algún detalle,
básicamente). Tanto han recortado que la película apenas dura hora y media...

