Título
original: 1408. Año:
2007. País: Estados Unidos. Género:
Terror. Director:
Mikael Håfström. Guionistas:
Matt Greenberg, Scott Alexander y Larry
Karaszewski (adaptando una historia de Stephen King). Intérpretes:
John Cusack, Samuel L. Jackson, Mary McCormack, Jasmine Jessi
Anthony, Tony Shalhoub, Johann Urb.
Cuando Hollywood planea
realizar una película (de holgado presupuesto) sobre fantasmas o
lugares embrujados, no puedo remediar sentir un escalofrío. Una
sensación que me provoca la, como norma general, ineptitud de los
grandes estudios a la hora de abordar dicha temática; así como su
afición por incluir efectos especiales por doquier en lugar de
molestarse en provocarnos algún tipo de reacción (terroríficamente
hablando). Uno de los casos más flagrantes que me vienen a la cabeza
cuando pienso en (super)producciones de terror fallidas es el de La
guarida (The Haunting), aquel ridículo remake protagonizado por
Liam Neeson y Catherine Zeta-Jones, el cual daba más pena que otra
cosa. Algo parecido sucede con 1408, aunque, afortunadamente,
la película de John Cusack sale mucho (¡muchísimo!) mejor parada
(¡y contando con un presupuesto bastante menor!).

