Título original: Anora. Año: 2024. País: Estados Unidos. Género: Drama, Comedia Negra. Director: Sean Baker. Guionista: Sean Baker. Intérpretes: Mikey Madison, Mark Eydelshteyn, Yuriy Borisov, Karren Karagulian, Vache Tovmasyan, Ivy Wolk, Lindsey Normington, Aleksey Serebryakov.
Anora llegaba a la
carrera de los Oscars algo agotada. Y era curioso porque había
tenido una trayectoria de premios, ya desde distintos festivales,
cuasi impecable. Sin embargo, para entonces pareciera que otras
propuestas (The Brutalist, Emilia Pérez) parecían
estar comiéndole la tostada. A última hora, y contra todo
pronóstico (toda la polémica respecto a Emilia Pérez, de lo
cuál hablaré cuando critique dicha cinta), acabó triunfando y
llevándose los premios principales (Oscar a mejor película,
dirección, actriz protagonista, guion original y montaje).
Resumiéndola mucho,
diría que esta Anora es una suerte de Pretty
Woman en clave de comedia negra (y algo de
drama, claro). Explayándome un poquito más señalaré que su
protagonista principal, y que da nombre a la cinta, es el personaje
de Mikey Madison, una prostituta cuya vida cambia cuando conoce a un
joven ruso alocado y tremendamente rico; y con el que no tardará en
casarse...
Madison, a la que
servidor conocía por su participación en la quinta,
y muy recomendable, entrega, de la saga Scream,
brilla (lo siento Moore, aunque me hubiese gustado que ganases el
Oscar, lo cierto es que la interpretación de Madison es imperdible y
desde luego muy meritoria de dicho galardón) aquí. Ella es el alma
de Anora, la que lleva buena parte del peso de la cinta (desde
luego lleva todo el peso inteprertativo); una cinta que se apoya en un
guión y una dirección que cierta muy mucho con el tono (y no, lo
siento, no creo que estemos, como muchas voces han criticado, ante un
trabajo que glorifique la prostitución; la imagen que va, más bien
termina siendo ciertamente descorazonadora). Anora no fue mi
película favorita de entre aquellas que competían en su año por
los principales premios, ya que por ahí estaban obras icónicas como
La sustancia (The Substance) o la polémica, y camp, Emilia
Pérez, pero puedo reconocer, y reconozco, que es un trabajo
realmente interesante (aunque me queda claro que con otro
protagonista de seguro perdería muchos enteros).
Lo mejor: Mikey
Madison.
Lo peor: Es la
típica película “pequeña” cuya ristra de (muy importantes)
premios pueden jugar en su contra. Ya saben, el hype puede ser
un arma de doble filo. Eso y su duración, unos 138 minutos que bien
se podrían haber recortado un poquito.
Puntuación:
7,5/10.


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