Del
Rey es una artista de lo más productiva; apenas acaba de presentar
el presente Chemtrails Over the Country Club,
disco que llegaba tras la alargada (y alabada) sombra del superlativo
Norman
Fucking Rockwell!, y
ya estaba anunciando que tenía casi listo su siguiente larga
duración (inicialmente programado para este pasado 4 de julio, pero atrasado tras, eso sí, haber presentado varios de sus temas). Y es que también es una experta en mal eclipsar los
estrenos de sus discos (todavía recuerdo haber ido a verla en
directo tras publicar otro de sus trabajos más superlativos,
Ultraviolence, y que
apenas se dignase a mostrar dichas canciones, más allá de algún
acapella a petición popular, en el escenario; suele pasar que, una
vez ven la luz, no exploten los singles más potenciales del mismo).
