Título original: Barry Lyndon. Año: 1975. País: Reino Unido. Género: Drama. Director: Stanley Kubrick. Guionista: Stanley Kubrick (adaptando la novela de William Thackeray). Intérpretes: Ryan O’Neal, Marisa Berenson, Mary Kean, Patrick Magee, Leon Vitali, Philip Stone, Gay Hamilton, Hardy Krüger, Wolf Kahler, Steven Berkoff.
Mientras veía Barry Lyndon, no podía evitar pensar que funciona perfectamente como contrapunto masculino (que no masculinista) a las traslaciones fílmicas de los relatos de Jane Austen. Barry Lyndon es un drama de época, basado en la novela de William Thackeray y protagonizado por Ryan O'Neal (en uno de los más complejos papeles de su carrera). O'Neal interpreta a un antihéroe; un personaje que sufre una transformación drástica conforme la película avanza, ofreciendo así un amplio abanico de posibilidades interpretativas. A pesar de ello, y de tener que sobrellevar gran parte del peso de la cinta, la suya no pasa de formal con ligeros momentos de grandeza. Estos últimos coinciden curiosamente con aquellos en los que su personaje desata su temperamento. Es decir, los que dan opción al lucimiento y que aborda con sobriedad.