sábado, 17 de junio de 2023

Quiéreme si te atreves

Título original: Jeux d’enfants. Año: 2003. País: Francia. Género: Drama, Comedia, Romance. Director: Yann Samuell. Guionista: Yann Samuell. Intérpretes: Guillaume Canet, Marion Cotillard, Thibault Verhaeghe, Joséphine Lebas-Joly, Gérard Waltkins,, Emmanuelle Grönvold, Gilles Lellouche, Julia Faure. 
 
Quiéreme si te atreves no es una comedia romántica, ni siquiera un melodrama. Sería un poco difícil de definir: tiene algo de romance y algo de fantasía, pero su poso es amargo y desolador. Julien (Guillaume Canet) y Sophie (Marion Cotillard) se hacen amigos desde pequeños, creando un juego en el que se obligan el uno al otro a "atreverse" a realizar algo aunque sea en contra de su voluntad o por muy vejatorio (para ellos o su entorno) que ello pueda llegar a ser. 
 
 
Quiéreme si te atreves cuenta con un tono de cuento (no infantil) muy curioso, así como de una ambientación y fotografía francamente destacables. Eso sí, la sombra de la maravillosa y muy superior Amelie (Le fabuleux destin d'Amelie Poulain) es alargada y los parecidos razonables. Ello hace que todos estos méritos visuales no resulten tan originales o sorprendentes como debieran, a pesar de su muy logrado acabado. Igualmente destacable es su banda sonora, a pesar de que La Vie en Rose se repita constantemente. Eso sí, las distintas versión que de la magnífica canción suenan son una maravilla y tienen peso en la historia, irónicamente.
 
 
Tanto Canet como Cotillard realizan una buena labor interpretando a la pareja protagonista. Lamentablemente. sus personajes se me antojaron de una repelencia casi insoportable. El guión les conduce a llevar a cabo una serie de actos (por ejemplo la escena en el café; o la que transcurre en las vías del tren) que lo único que logran es irritar(me). Habrá quien diga que su forma de actuar les libera, que rompen tabúes, o algo así, pero no me lo pareció en absoluto. Ya no es el daño que se hacen entre ellos, también habría que señalar el que hacen a la gente de su alrededor, pobres espectadores de su juego. Lo único que Yann Samuell consiguió con ello es que me distanciase progresivamente de ellos y que me importase menos su devenir. Es una pena, puesto que la atmósfera era perfecta para un relato de fantasía romántica... 
 
Lo mejor: Es poco acomodativa. 
 
Lo peor: Me resultó imposible empatizar/encariñarme con sus protagonistas. 
 
Puntuación: 5,5/10.

No hay comentarios:

Publicar un comentario