jueves, 18 de mayo de 2017

Con la muerte en los talones

Título original: North by Northwest. Año: 1959. País: Estados Unidos. Género: Intriga. Director: Alfred Hitchcock. Guionista: Ernest Lehman. Intérpretes: Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason, Martin Landau, Leo G. Carroll, Philip Ober, Adam Williams, Edward Platt, Josephine Hutchinson, Jessie Royce Landis, Robert Ellenstein.

¿Qué se puede decir sobre una película tan popular y reconocida como Con la muerte en los talones? Nada que no se sepa ya. Es un clásico (incontestable), uno de los trabajos más recordados de Hitchcock (es decir, palabras mayores) y el American Film Institute la situó como la séptima mejor película de suspense de la historia. Recordemos que La ventana indiscreta (Rear Window), otra de las grandes obras del director inglés, ostentó el puesto número 3 en dicha lista.


El reparto, encabezado por un siempre carismático Cary Grant (en un papel anhelado por James Stewart y para el que entró en liza el mismísimo Gregory Peck), quien da vida a un aburrido (y altivo) publicista cuya vida corre peligro tras ser confundido con un agente del gobierno, es tan certero como cabría esperar teniendo en cuenta el reclamo que suponía Hitchcock. A Grant lo secundan Eva Marie Saint (no podía faltar el contrapunto femenino y, claro, rubio), ganadora del Oscar (en la categoría de mejor actriz de reparto) por La ley del silencio (On the Waterfront); James Mason, nominado hasta en tres ocasiones, por Ha nacido una estrella (A Star Is Born), La soltera retozona (Georgy Girl) y Veredicto final (The Verdict); y Martin Landau, inolvidable Bela Lugosi en Ed Wood, la también inolvidable película de Tim Burton (y sí, trabajo por el que Landau se hizo con el Oscar a mejor actor secundario). Dato: Con la muerte en los talones obtuvo tres nominaciones a dichos premios: mejor guión, montaje y dirección artística. Además, Hitchcock fue meritoriamente premiado en el Festival de San Sebastián.

 
La trama (¡y eso que está basada en hechos reales!; en la historia de un profesor que fue secuestrado tras ser confundido con otra persona) puede parecer un tanto inverosímil (véase, sin ir más lejos,  la secuencia que da lugar a la confusión que lo origina todo), sin embargo, el sentido del humor que destila, y que se aprecia, por ejemplo, en la excéntrica e infantil relación que mantiene Roger con su madre (Jessie Royce Landis, ¡tan sólo siete años mayor que Grant!), o en escenas tan delirantes como la que ambos protagonizan en un ascensor, logran que ello no suponga problema alguno para su disfrute. De hecho, parte de su encanto radica ahí. Ahí, en algunas secuencias que forman parte (por derecho propio) de la historia del séptimo arte y en un apartado técnico (conviene resaltar la soberbia banda sonora creada por Bernard Herrmann) e interpretativo (con un genial Cary Grant haciendo de héroe por accidente y un James Mason como perfecto villano “bondiano”; en el lado opuesto nos encontramos con Eva Marie Saint, una chica Hitchcock un tanto descafeinada) de primer orden. Con la muerte en los talones es el ejemplo perfecto de buen cine de entretenimiento con firma de autor.

Lo mejor: La mitiquérrima escena de la avioneta y el clímax final (una huida que tiene lugar en el mismísimo Monte Rushmore; si bien, no se pudo rodar allí porque no obtuvieron permiso; como tampoco lo lograron para poder filmar en la sede de la ONU).

Lo peor: Un sinfín de momentos absurdos que, eso sí, se disfrutan de principio a fin.

Puntuación: 8,5/10.

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