lunes, 21 de mayo de 2018

La cruda realidad

Título original: The Ugly Truth. Año: 2009. País: Estados Unidos. Género: Comedia, Romance. Director: Robert Luketic. Guionistas: Nicole Eastman, Karen McCullah Lutz y Kirsten Smith (adaptando una historia de Nicole Eastman). Intérpretes: Katherine Heigl, Gerard Butler, Cheryl Hines, Bonnie Somerville, Eric Winter, John Michael Higgins, Bree Turner, Vicki Lewis, Holly Weber, Nick Searcy.

La vida personal de Abby (Katherine Heigl) no parece avanzar; para colmo de males, el programa de televisión que produce tiene cada vez menos audiencia. Pero su jefe parece tener la solución para esto último: contratar a Mike (Gerard Butler), un verborreico y machista presentador que sirve como contrapunto al tono amable del programa con la esperanza de que ello ayude a captar televidentes. Abby y Mike no tardarán en chocar, lo que no impide que él la acabe ayudando a conquistar a su vecino (Eric Winter), convirtiéndose en algo así como su particular Cyrano de Bergerac. 


La cruda realidad trata de ser una puesta al día de las clásicas películas de lucha de sexos que tan bien realizaron, por ejemplo, Rock Hudson y Doris Day. Pero, a diferencia de estas, resulta excesivamente soez (¿tratando de contentar al público masculino?; véase la muy comentada escena de las bragas vibradoras) y con menos clase, lo que no quita que sea una más que agradable comedia romántica. Su mayor baza: su pareja protagonista. Butler, héroe de acción en películas como 300, y Heigl, actriz que intentó convertirse en la nueva “novia de América” (lo siento Heigl, te tengo estima gracias a la longeva serie médica, pero no creo que nunca nadie pueda arrebatarle semejante título a Julia Roberts) tras su participación en la exitosa Anatomía de Grey (Grey’s Anatomy), resultan atractivos y tienen una química especial. Además, ella demuestra gran habilidad en el uso del humor físico (aka slapstick).


La dirección de Luketic, quien volvería a dirigir a Heigl en la olvidable Killers, es simplemente correcta; lo mismo se puede decir del guión, el cual deja colgados a casi todos los personajes secundarios (la compañera y consejera de Abby, la hermana de Mike, su sobrino… personajes que no gozan de entidad alguna) y se centra en demasía en su pareja protagonista, quienes tienen que salvar la función (cosa que, al menos para servidor, logran más que de sobras).

Lo mejor: La pareja protagonista; ya no sólo por la química, sino también por el buen hacer de ambos.

Lo peor: Una historia tan predecible como cabría esperar, sin ser ello algo especialmente malo (uno ya sabe a qué se atiene cuando se acerca a una cinta de estas características). También unos secundarios sin mucha chicha o chispa.

Puntuación: 6/10.

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