sábado, 10 de julio de 2021

Spider-Man: Lejos de casa

Título original: Spider-Man: Far from Home. Año: 2019. País: Estados Unidos. Género: Acción, Ciencia-Ficción. Director: Jon Watts. Guionistas: Chris McKenna y Erik Sommers (adaptando las historias de los personajes creados por Stan Lee y Steve Ditko). Intérpretes: Tom Holland, Jake Gyllenhaal, Samiel L. Jackson, Marisa Tomei, Zendaya, Jon Favreau, Tony Revolori, Angourie Rice, Michael Barbieri, Jacob Batalon, Remy Hii, Numan Acar, Cobie Smulders, J.K. Simmons. 
 
Con Tom Holland ya más que establecido (aprobado y con nota; y lo dice alguien que consideró a Tobey Maguire como todo un acierto para el papel; no así, o desde luego no al mismo nivel, a Andrew Garfield) como el último Spider-Man, nos llegó esta segunda entrega con el héroe arácnido como gran protagonista (recordemos que Holland no nos fue presentado en Spider-Man: Homecoming, sino en Civil War); una película de transición (y no sólo por encontrarse en el centro de lo que, al menos de momento, se presenta como una trilogía con una tercera entrega que, de ser ciertos los rumores que giran en torno a ella, se presenta de lo más ambiciosa; me sé de uno que se va a mosquear mucho si, nuevamente, todo se queda en simples rumores...), sino por lo que nos cuenta. 
 
 
 
Y es que, y de no ser por lo que sucede tras su desenlace (y que, tranquilos, no voy a desvelar), se podría decir que estamos ante una película que bien parece un capítulo de Sailor Moon (o Power Rangers): enemigo aparece, enemigo muestra sus, en este caso un tanto confusas (no en vano estamos hablando de Misterio, personaje clásico creado por Stan Lee y Steve Ditko, quien dice venir para ayudar a Parker y compañía a vencer a unas criaturas (¡Los Elementales!, villanos clásicos de Spider-Man que aquí son presentados de manera cuestionable, por decirlo de manera suave y sin entrar en demasiados detalles) que han destruido la Tierra 833 y que aquí es interpretado por un muy bien seleccionado Jake Gyllenhaal), cartas; enemigo es “derrotado” por nuestro amigo y vecino (aka Spider-Man).
 

La acción se desarrolla en Europa, lo que no me termina de convencer (prefiero seguir viendo a Spider-Man y compañía en su habitat habitual; además, y al menos en este caso, el sacarlos del mismo no aporta demasiado), y el plantel de secundarios siguen aportando poco (desde luego mucho menos de lo que cabría esperar/desear; siento que Zendaya, a la que adoro gracias a la serie Euphoria, está de lo más desaprovechada, por ejemplo). En lo que sí aciertan es de Misterio y en la elección del actor encargado de interpretarlo. No es suficiente, pero, aun así, Spider-Man: Lejos de casa sólo se antoja inferior a su anterior entrega, a las dos primeras de Maguire y, sobre todo, a la sorprendente Spider-Man: Un nuevo universo (Spider-Man; Into the Spider-Verse). La pena es que pudo haber sido algo mucho mayor, pero no es la primera vez que parecen titubear ante al disyuntiva de abrirse a nuevos ciertos (y ambiciosos; y laberínticos; y complejos para el público mainstream) caminos. 

 
Lo mejor: Jake Gyllenhaal. Una estupenda adición y un estupendo actor. 
 
Lo peor: Me sentí timado. Sin entrar en detalles diré que Spider-Man: Lejos de casa coquetea con abrir cierto melón pero luego todo se queda en agua de borrajas. Me molestó muchísimo. 
 
Puntuación: 6/10.

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